Editorial | 'Al diablo' con el dengue

Editorial | 'Al diablo' con el dengue

  • ‘Al diablo’ con el dengue.
  • Próspero Valenzuela, el ‘otro Güereña’

“Antes como antes, ahora como ahora”, reza una frase atribuida a José María Leyva, un caudillo Yaqui, conocido como Cajeme. Preguntará el por qué sale a relucir. La respuesta es simple: cuando estaba en su mayor pico de contagio y muertes la pandemia por Covid-19, todos esperaban la llegada de la vacuna, como el único remedio para prevenir la enfermedad. En estos días, la situación no es diferente, ahora se esperan al carrito fumigador para no contraer el dengue.

Lo que sí, es que al sector Salud de Sonora, en lo que respecta a la Jurisdicción Sanitaria 5, no le importa de mucho la epidemia por dengue que se vive en la región sur de Sonora. Claro, no les importa, porque los nuevos jefes de procurar la salud, no estaban, cuando en el 2003, esta misma enfermedad arrasó en miles de hogares y provocó el deceso de cientos de personas. No estaban en ese tiempo y por ello no tienen memoria, o por lo menos la prudencia de intensificar las acciones para prevenir el dengue.

No voy a hablar de la ineficiencia del jefe jurisdiccional, Alberto Güereña Gardea, él siempre ha sido así, ineficiente. No se le puede pedir que haga algo porque siempre ha sido gris en su actuar profesional, porque de político también queda a deber, mucho.

Es innecesario decir que Güereña no le entiende a la administración de la salud pública, es perder el tiempo en colocar pancartas y hacer plantones, porque el señor está bien amarrado en su posición. Él, hizo plantones en contra de Andrés Manuel López Obrador, amenazaba con tomar el aeropuerto internacional de Ciudad Obregón, además de lo poco favorable que ha sido su trayectoria política.

El doctor Güereña era el menos probable de que obtuviera la titularidad de la Jurisdicción Sanitaria 5. Era una vacilada solo de pensarlo, pero, aquí si cabe un ‘pero’, tiene un compadre que lo puso de jefe de salud. La culpa no la tiene Güereña, la tiene quien lo hizo compadre. Por eso, es irrelevante destacar su poca eficiencia en su desempeño, es inútil pedir su salida, porque de darse, es decirle a quien lo impuso en ese puesto, de que se equivocó y que tendrá consecuencias políticas esa ocurrencia.

Al sector salud en Sonora no le importa el prevenir y combatir el dengue, pero lo curioso es que tampoco les importa mucho a los ciudadanos, a nosotros. Imagino que ya se molestó conmigo, ni modo, es la verdad. No le importa al ciudadano evitar enfermar de dengue, le ha endosado esa responsabilidad a Salud estatal y al doctor Güereña, quieren que con el carrito fumigador todo se arregle, sin embargo, se les olvida que la prevención es clave, que es más efectiva que el fumigante, pero claro, eso cuesta trabajo en casa.

“Qué flojera tirar los ‘tilicheros’, algún día nos van a servir”, dicen los vecinos, y sí, les va servir de criador del mosco de dengue. “Es que no mandan el carrito fumigador”, como si el carrito inhibiera el nacimiento de estos moscos que se da por tener agua limpia estacada en el hogar. “Que enfadosos estos que traen abate”, molestas las señoras de la casa.

El problema sí es de Salud, no solo de los que administran las instituciones, si no de los ciudadanos, los que somos corresponsables de vivir bien. Es curioso como en unas manzanas de una colonia, se recolectan hasta 5 toneladas de cacharros que ser podrían hospederos para el mosco, estos datos han sido publicados por el Gobierno de Navojoa, quienes están realizando campañas de descacharre en colonias y comunidades.

La pregunta constante es: ¿cómo se puede acumular tanto ‘cochinero’ en las casas? Pero claro, el carrito fumigador no hace su chamba, la excusa.

Pensar que el carrito fumigador va solventar los problemas de esta epidemia de dengue en el sur del estado, es igual como se pensaba que con la vacuna contra Covid se acabarían los contagios y muertes, lo lamentable es que la inacción de la sociedad provoca tantos enfermos y muertes, todo por hacer únicos responsables al sector salud. En serio, en lo personal, jamás le daría esa facultad al sector Salud, menos a Alberto Güereña, sabiendo lo ineficiente que ha sido toda la vida como profesionista y como político.

El ‘otro Güereña’

Se dice que un diputado local, que se dice de Morena, pero que es del Movimiento por la Esperanza, el que encabeza el renovado y espiritual patrono de las ligas, René Bejarano, ya presume que será candidato a presidente de Navojoa.

Se trata del diputado Prospero Ibarra, perdón, Próspero Valenzuela Muñer. Algunos le apodan ‘el otro Güereña’, porque se la pasa solo soñando despierto y asegurando cada cosa, que en política solo es de primer grado, como cuando se fue a plantar afuera de palacio municipal por la llegada a la secretaría del Ayuntamiento del expriista, Jorge Márquez.

Según él, Ibarra, perdón, Valenzuela, demostraría con ese plantón el respaldo de Morena y su fuerza para la futura candidatura a la alcaldía de Navojoa por Morena. Los números no le dieron, apenas juntó unos 20 simpatizantes, entre ellos Miriam Márquez, secretaria de UES; y el ahora exfiscal de Hacienda, Jaime Rodríguez. Por cierto, Rodríguez era pieza impuesta por el diputado Valenzuela, le cobraron su show de palacio echándolo de la dependencia. Se dice que la que sigue en ser cesada del puesto es Márquez, en la UES.

Valenzuela tendrá que hacer bien sus cuentas, porque cada desplante que hace en contra del primer alcalde de Morena, Mario Martínez, se le suma negativamente a su hipotética aspiración a ser considerado para alguna candidatura.

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